Camagüey ofreció a Frank Fernández el mejor obsequio para un artista

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La energía, la cultura y la euforia del público fueron impresionantes, al decir del propio Frank Fernández, al término de un extraordinario concierto en el teatro Principal que cerró la Fiesta del Tinajón en este territorio.

Por primera vez el público camagüeyano se deleitó ante el virtuosismo de ese artista, que encuentra en el piano la más universal forma de expresión, en esta ocasión acompañado de la Orquesta Sinfónica agramontina e invitados de la de Holguín.

"Nunca había recibido tan calurosa, musical y respetuosa ovación en las interpretaciones del tema La comparsa", dijo también Frank, quien transmitió el deseo de regresar a Camagüey, al pueblo que le otorgó la Réplica del escudo de la provincia y lo acogió como a alguien muy querido, y para él "ese es el mejor obsequio que se le puede dar a un artista".

Momentos especiales de la velada resultaron el estreno en Camagüey del Concierto Número Uno de Bethoven para piano y orquesta, y la interpretación del Ave María del austriaco Franz Schubert, pieza que dedicó a su madre, Altagracia Tamayo, y a la de Adalberto Álvarez, Rosa Zayas.

Al concluir su presentación Frank Fernández recibió el obsequio de un cuadro del pintor camagüeyano Lorenzo Linares Duque, pieza que logra captar esa magia que envuelve al afamado pianista cubano cuanto toca.

Con la invitación permanente a regresar a esta tierra de leyendas y tradiciones, el principal artífice de la Fiesta del Tinajón, Adalberto Álvarez, cerró el telón de los festejos y dejó abierta las puertas para el próximo año.

Por: Adary Rodríguez Pérez

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